ventanas led

Debido a la arquitectura de ciertos edificios, observamos la ausencia de aberturas que permitan la entrada de luz natural. La instalación de ventanas LED podría solucionar este problema.

La importancia y beneficios de la luz natural en el puesto de trabajo son innegables. La incidencia de la luz natural durante el día nos permite mantener un normal ciclo circadiano y  en consecuencia, regular la segregación de melatonina en nuestro cuerpo. Esto permite que nos sintamos energéticos, de buen humor y consolida el estado de alerta y las capacidades cognitivas. Además de la incidencia de la luz solar sobre las personas, la accesibilidad a vistas del exterior desde un espacio cerrado también favorece al bienestar. Sin embargo, en el caso concreto de los hospitales, debido a su tamaño, arquitectura, necesidad de hermetismo del entorno… nos encontramos con la presencia de habitaciones sin la presencia de ventanas o entradas de luz natural; aun así, existe una solución de fácil aplicación.

La producción de melatonina se ve afectada cuando las células fotosensibles de la retina son excitadas con la luz. Este rayo lumínico deberá encontrarse entre los 447nm y los 484nm del espectro visible, es decir, luz azul. En las fuentes de luz artificial, es posible controlar la producción de melatonina con una apropiada combinación de la temperatura de color y la iluminancia. En general, una temperatura de color superior a 4.000 K y unos niveles de iluminancia de 500 lux, aumentan el estado de alerta y mejoran la productividad laboral; mientras que unos valores por debajo de los dados inducirán a la calma y relajación del sujeto. Aunque se conocen las ventajas de las fuentes de iluminación LED en, por ejemplo, trabajadores nocturnos o personas enfermas, faltan estudios sobre el uso de ventanas virtuales LED para espacios con ausencia de aperturas a la luz natural.,

Una consulta médica iluminada con tubos fluorescentes ofrece una iluminación uniformemente distribuida en la sala. La misma habitación con la misma iluminación fluorescente, combinada con dos ventanas LED en la pared, propicia un aumento de la temperatura de color y la iluminancia.

Las ventanas virtuales LED consisten en una imagen fotográfica con tinta pigmentada, retroiluminada con diodos LED blanco ajustable. La existencia de un horizonte en la imagen ayuda a focalizar la vista y otorga profundidad, como si de un paisaje real se tratase. Para comprobar la funcionalidad de esta iluminación, debemos fijarnos en la facilidad de realización de la tarea visual sobre la mesa de trabajo y observación de los pacientes, así como en la experiencia sensorial y emocional general en la sala. La diferencia entre ambas observaciones radica en la necesidad de realizar dos mediciones distintas de la temperatura de color y la iluminancia: en las superficies de trabajo y la percibida por la retina, es decir, sujetando el espectómetro verticalmente a nivel de los ojos.

Cuando combinamos una iluminación horizontal con una vertical, la distribución puede no ser uniforme. Mientras que las fuentes del techo generan una iluminación uniforme sobre la sala, la luz más directa, proveniente del plano vertical que suponen las paredes, rompe esa uniformidad. En consecuencia, dependiendo del punto de vista, puede percibirse una temperatura de color y una iluminancia distinta. A pesar de esto, en una habitación sin aperturas de entrada de luz natural pero con ventanas LED instaladas, la capacidad de concentración de los médicos y personal sanitario aumenta, con respecto a una habitación sin ventanas y sin los mencionados paneles LED.

Si bien es cierto que la existencia de ventanas virtuales mejora el bienestar de los ocupantes, esta instalación puede tener efectos negativos sobre la sensación térmica del entorno, sobre todo en aquellas personas más sensibles a la falta de aire fresco. Por otra parte, el cambio de la imagen de la ventana virtual conforme la estación del año mejora la experiencia. La mejora en el bienestar de los ocupantes de la habitación con la instalación de las ventanas LED es innegable. El aumento en la temperatura de color y la iluminancia tanto en las superficies de trabajo como en la retina, ayudan a acrecentar la sensación. Aun así, es la presencia de imágenes naturales la característica que destaca más positivamente en la experiencia de los ocupantes.

La normativa propone unos niveles mínimos de iluminancia que garanticen la tarea visual, pero no ocurre así con la temperatura de color. Esta, por su parte, es igualmente importante para desempeñar una buena labor por parte del empleado; igualmente lo es la presencia de luz natural y las vistas al exterior. De manera que el diseño de iluminación deberá tener en cuenta estos aspectos y propiciar así el bienestar del ocupante; es por ello que la instalación de ventanas LED supone una decisión acertada en espacios sin aperturas al exterior.

BIBLIOGRAFÍA:

  • “LED virtual windows are valuable in windowless consultation rooms”, Danish Medical Journal, septiembre 2018.